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6 oct. 2011

Un final diferente para Lilith


Existe un final diferente para Lilith: según la mitología griega, Hades, dios del mundo inferior, se enamoró de Proserpina, (Perséfone) personificación de la primavera, hija de Zeus, padre de los dioses, y de Deméter, diosa de la tierra y de la agricultura. Hades  quiso casarse con ella, y aunque Zeus dio su consentimiento, Deméter era contraria a la boda. Entonces, Hades-Plutón con la complicidad de Hécate (imagen de la Luna Nueva) surgió  de las profundidades en un carro de oro mientras Proserpina cortaba flores en un campo de narcisos raptó a la muchacha y la llevó a su reino. Lilith, convertida en demonio, replegada en las profundidades marinas, asume su nueva personalidad afirmándose en ella y llega, por el mismo impulso que le ha hecho abandonar el Paraíso Terrenal, hasta el mismo infierno; desciende a los abismos y allí junto a Plutón, el Señor de las Riquezas, comparte con ella el oscuro esplendor del mundo subterráneo; y así deja de ser Lilith “la Olvidada” para convertirse en Perséfone “la Reina de los Infiernos”.  Deméter  salió en busca de su hija perdida y al no encontrarla quedó desolada. Murieron todas las plantas y el hambre devastó la tierra. Por este motivo, Zeus envió a Hermes, mensajero de los dioses, para que recuperara a Perséfone y la devolviera a su madre. Antes de dejarla ir, Hades le pidió que comiera un grano de granada, el alimento de los muertos. De esta manera, se vio obligada a volver al submundo y permanecer allí durante la tercera parte de cada año. Como diosa de los muertos y como diosa de la fertilidad de la tierra, Perséfone era la personificación de la renovación de la tierra en primavera. Este no fue el único cambio en la vida de Perséfone, ya que también se enamoró del bellísimo Adonis. En la mitología griega, hermoso joven amado por las diosas Afrodita y Perséfone. Nacido de la unión incestuosa del rey Cíniras de Chipre y de su hija, Adonis fue puesto bajo la custodia de Perséfone, reina del mundo subterráneo. Cuando Adonis murió al ser atacado por un jabalí salvaje al que cazaba, Afrodita imploró al dios Zeus que se lo devolviese. Zeus decretó que Adonis pasaría los meses invernales con Perséfone en el Hades y los estivales con Afrodita.