Seguidores

Contador de Visitas

AmazingCounters.com

Contador de Visitas

16 ene. 2011

ROSA DE JERICÓ


ROSA DE JERICO (ANASTATICA, A. HIEROCHUNTICA)
Anastática, del griego -anastasis-, resurrección.
Hierochúntica, del griego -hiero-, sagrado.

La Planta Sagrada de la Resurrección.
Especie única, cuyas ramas tienen la propiedad de contraerse con la sequedad, permaneciendo cerradas y secas durante muchísimos años, hasta que la humedad o el contacto con el agua vuelve a abrirlas, recobrando de este modo su frescura y belleza.
Arrancadas del suelo por el viento, éste las arrastra a su merced, convirtiéndolas en viajeras obligadas através de estepas y desiertos, cruzando las fronteras de diversos países de Asia y otros continentes, y diseminando sus semillas portodos ellos. Posiblemente este errar interminable diera forma a la leyenda de Jesús en el desierto.
Oriundas de Afganistán, proliferan en los desiertos de Arabia, Egipto, Palestina y riberas del Mar Rojo… Pero no crecen, sin embargo, en la ciudad de Jericó; si bien es cierto que, miles de años atrás (sobre el segundo milenio antes de Cristo), ricos hacendados y comerciantes de esta ciudad las traían desde los lugares más lejanos, como un preciado talismán para bendecir sus casas o negocios y librarlos de los invasores. Pudiera ser que el esplendor de Jericó en esta época diera nombre a la planta.
Su tradición ocultista data de tiempos muy remotos, y el paso de los siglos no ha logrado desprenderla jamás de su leyenda y poderes. Creyentes y no creyentes, todos reconocen antes o después sus beneficiosos efluvios.

Cuenta la leyenda que, cuando Jesús se retiraba a orar al desierto, la Rosa de Jericó, arrastrada por los vientos, se detenía dulcemente a sus pies y, de madrugada, después de abrirse con el rocío de la noche, ofrecía al Maestro las gotas de agua de sus ramitas. Jesús las tomaba con las yemas de sus dedos, llevándolas a los labios para calmar su ardiente sed. Conmovido, la bendijo.
Extendida esta leyenda con el paso de los años a otras naciones y otros continentes, diferentes etnias han considerado la Rosa de Jericó como Flor Divina, reconociéndola, además, como portadora de beneficiosos efluvios. Coinciden también muchas ramas del mundo esotérico en atribuirle especiales propiedades, acogiéndola como el talismán vivo más escaso y deseado.
Existe la firme creencia, arraigada en muchos pueblos de la Tierra, de que quien adopta y cuida una Rosa de Jericó, debidamente preparada con el Ritual Arameo de la Esperanza, atrae milagrosamente hacia sí y los suyos PAZ, AMOR, SALUD, FUERZA, FELICIDAD, SUERTE EN LOS NEGOCIOS, HABILIDAD EN ELTRABAJO, BIENESTAR ECONÓMICO… Es por ello que, en numerosas ocasiones, llegaron a pagarse sumas muy considerables por poseerla, pues rara vez se tenía ocasión de encontrarla.

Ritual Arameo de la Esperanza:
Ritual que convierte a la planta en una auténtica Rosa de Jericó, es considerado el más antiguo de la historia de la humanidad (diez milaños de antigüedad). Desde hace casi cuatro décadas, se halla bajo la custodia del último chamán de la Rosa, Francisco Martos, que ritualiza cada una de las plantas y las hace exclusivas, para gozo de sus poseedores, quienes familiarizados con la leyenda, son conscientes de que, sin este ritual, una Rosa de Jericó jamás podría convertirse en el único talismán vivo provisto de la fuerza mística que penetra en el mundo sobrenatural haciéndola infalible.
El Ritual Arameo de la Esperanza es una ceremonia heredada que sólo puede ejecutar un chamán por generación. Consta de ciento cuarenta y cuatro versículos y un canto recital de trescientos veintiocho nombres que rememoran los tantos chamanes que a través de los tiempos se hicieron cargo del precioso legado de la Rosa (léase el libro de Francisco Martos, "La Rosa de Jericó - Evlex", best-seller mundial). El Ritual se realiza alternando el agua y el fuego en una ceremonia prodigiosa y única, en la que se ensalza la omnipotencia del Creador y se apela a Su infinita bondad, para mostrar a los seres humanos un camino a la esperanza a través de la planta más humilde de la Tierra, recordándonos, también, que Él se halla encualquier parte y que puede hacernos llegar de la forma más sencilla y sorprendente una ayuda que a los humanos nos cuesta trabajo comprender. Consumado el ritual, el camino al prodigio queda abierto.
Una Rosa de Jericó preparada con el Ritual Arameo de la Esperanza posee una fuerza tan extraordinaria que rebasa los límites de lo imaginable. Creyentes y no creyentes, todos reconocen antes o después sus beneficiosos efluvios.
Cualquier persona que quiera hacerse cargo de una auténtica Rosa de Jericó debe saber que, si ésta no ha sido preparada con el Ritual Arameo de la Esperanza, solamente llegará a tener un bulbo sin más valía que la que cada uno quiera concederle.
Aprovechándose del desconocimiento de las gentes, en los últimos años ha proliferado el intrusismo de desaprensivos, que, importándoles solamente el beneficio que proporciona un tráfico de falsas promesas, ofrecen a sus clientes cualquier planta y la hacen pasar por una auténtica Rosa de Jericó, obviando la decepción que las personas de buena voluntad puedan sentir al comprobar que a sus manos les ha llegado simplemente una planta sin más valor que el botánico; con el agravante delictivo, por parte de estos intrusos, de apoderarse de unos derechos intelectuales y legales que no les corresponden y que se hallan protegidos a nivel mundial por leyes internacionales.

Más adelante os cuento más, incluidos rituales y uso de su agua, etc.